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Oíd Mortales

La semana pasada festejé mis 44. Cumplir años siempre nos encuentra con celebración, regalos y mensajes. Cuando eso cede, en algún punto nos queda una cifra que aumenta y la inevitable pregunta ¿Estoy vieja?

Los adolescentes de la casa no tardarán ni un segundo en reír, decir que si y darán ejemplos que comprueben su teoría. Pero… ¿Cuándo se deja de ser joven?

Sin duda la medicina y la higiene han logrado extender el tiempo de vida; sabemos que factores como el entorno, pertenecer a una comunidad y el estilo de vida impactan en nuestra biología y nos permiten vivir más… ¿También de forma saludable?

Actualmente 1 de cada 6 mujeres mayores de 65 padecerá demencia y 1 de cada 10 hombres, aunque según la ciencia se estima que ya ha nacido la persona que durará 150 años ¿En qué condiciones lo hará?

En algunas culturas como en Hong Kong, la riqueza y el bienestar incrementan la esperanza de vida a un promedio de 85 abriles. Allí existen clínicas de longevidad: elegís un combo de nutrientes y te lo inyectan como en una sesión de quimio, así. Ambos tratamientos usan sillones parecidos.

¿Hasta qué punto se puede (y conviene) interferir en los procesos de la naturaleza? Está claro que la fuente de la juventud no está en Florida, sino que es interna – tanto así que en la actualidad se teoriza sobre el envejecimiento como un programa hackeable.

Y al parecer los hackers de guardapolvo blanco están cerca de quebrar el código secreto. Por mi parte, ni idea qué haría con 106 años por delante.

Long live Nature!





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